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"EN LA SENDA DEL PERDEDOR"
POESÍAS & INSULTOS
Charles Bukowski (1920-1994)
"Me gustan los hombres desesperados, hombres con los dientes
rotos y los destinos rotos. También me gustan las mujeres
viles, las perras borrachas, con las medias caídas y arrugadas
y las caras pringosas de maquillaje barato. Me gustan más
los pervertidos que los santos. Me encuentro bien entre marginados
porque soy un marginado. No me gustan las leyes, ni morales, religiones
o reglas. No me gusta ser modelado por la sociedad".
hay cosas peores que
estar solo
pero a menudo toma décadas
darse cuenta de ello
y más a menudo
cuando esto ocurre
es demasiado tarde
y no hay nada peor
que
un demasiado tard
CH. B.
Uno de los mejores cuentistas de cualquier época y de los
más fecundos autores contemporáneos, comparado a veces
con Hemingway por el rigor de su estilo y su narración directa
y desalambicada (ese estilo "casual" con que a ratos parece
inclusive superar al maestro), y con Celine y Henry Miller por sus
preferencias temáticas
Le piden al escritor que le responda algunas preguntas para la clase.
La primera de ellas indaga sobre quién es su escritor favorito.
Chinaski menciona a John Fante (el propio Bukowski me dijo que Fante
era su mayor influencia), autor de Pregúntale al polvo. ¿La
razón? "Emoción total. Un hombre muy valiente".
¿Quién le sigue a Fante? Insiste la profesora. Celine,
dice Chinaski. ¿Razones? "Lew sacaron las entrañas
y pudo reír y los hizo reír a ellos además.
Un hombre muy valiente". ¿Cree Ud. en la valentía?
"Me gusta verla en cualquier parte", dice el escritor,
"en los animales, en las aves, en los reptiles, en los humanos.
¿Razones? "Me hace sentir bien. Es asunto de estilo
frente a ninguna oportunidad" "elegancia en el sufrimiento"
Charles Bukowski (1920-1994) nació en la ciudad alemana de
Aldernach, pero a los dos años se trasladó con su
familia a Los Ángeles, donde vivió toda su vida. Durante
muchos años, y tras un breve paso por la universidad, se
ganó la vida con trabajos manuales temporales, espaciados
por los periodos de vacaciones que se tomaba cuando tenía
suerte en las apuestas del hipódromo, afición que
reflejó continuamente en su obra. Empezó a escribir
cuentos muy joven pero, tras un primer relato publicado por una
revista en 1944, abandonó la literatura por un espacio de
diez años, en los que sentó los cimientos de su leyenda
alcohólica.
Su madre, Katharina Fett, era alemana y su padre, Henry Bukowski,
un militar estadunidense que sirvió durante la ocupación
en Alemania al final de la Primera Guerra Mundial.
Su
familia era la típica en la Alemania de la posguerra: pobre
y resentida. Un día, el que sería su padre le llevó
comida a la que sería su madre, quien indignada se la aventó.
Pese al desaire el militar siguió llevándole alimentos,
un gesto que ablandó el corazón de Katharina y eventualmente
la motivó a casarse con él.
DOLOR SIN RAZON
La
pareja se mudó a Estados Unidos, pero la Gran Depresión,
la falta de trabajo y dinero frustraron al padre, quien como salida
-narra el escritor en The Death of the Father- tenía sólo
una opción: golpearlo.
"Cuando alguien te golpea durante mucho tiempo y tan fuerte,
te preguntas qué significas. Cualquiera que sea severamente
castigado durante su niñez, o sale de esa situación,
o termina siendo un violador o un asesino, o en un manicomio, o
se pierde en todo tipo de direcciones. Así que mi padre fue
un gran maestro de literatura, me enseñó el sentido
del dolor, un dolor sin razón", dijo a la revista High
Times.
Pero rebelarse al libro de Scott Fitzgerald, a su carga ideológica,
no era lo que Bukowski pretendió. No quiso iniciar o pertenecer
a un movimiento social; sólo anhelaba tener con qué
emborracharse, hojas para su máquina de escribir y papel
para el baño.
"No
soy ningún líder o gurú. Ni busco soluciones
en Dios o en la política. Si alguien hace ese trabajo sucio
y crea un mundo mejor, lo aceptaré", dijo.
Aun
así muchos se sintieron representados por él, que
se dedicó de tiempo completo a la literatura a partir de
los 49 años después de ser cartero durante 12, y se
convirtió en un fenómeno literario en la costa oeste
de Estados Unidos porque las editoriales y los críticos de
Nueva York, entonces árbitro de la cultura, lo ignoraron
y pasó inadvertido en el resto del país.
Pero
superó los caprichos de la Nueva York de nariz respingada
y sus libros fueron mejor vendidos en Europa. Estados Unidos volteó
a verlo cuando su leyenda ya había tomado forma.
Mientras
sus textos circulaban en mayores tiradas Women perdía vigencia.
En esa novela dice que no tuvo mujer durante cuatro años.
Pero conforme su fama crecía se fue convirtiendo en un peculiar
don Juan cincuentón con cara cicatrizada por el acné,
barriga enorme, que vestía jeans y manejaba un Volkswagen
67 en el que llevaba a cuanta mujer se le insinuaba a su departamento
en DeLongre Avenue 5124, al este de Hollywood.
Chinaski,
su alter ego (cuando discutía borracho con su esposa, le
gritaba: "No me digas hijo de la chingada; dime Arturo Bandini"
-personaje de John Fante, su escritor preferido), aceptó
que su vida y literatura estuvieron marcados por dos hechos inalterables:
haber tenido a los padres que tuvo ("tuve unos padres terribles,
y ellos construyen el mundo de uno"), y haber sufrido un caso
atípico de acné que le dejó marcada la cara
y el alma.
Heinie,
como le apodaban en la primaria por el acento alemán con
que pronunciaba su primer nombre, Henry, enfrentó esas frustraciones
escuchando el 91.5 de FM o el 1330 de AM (ya desaparecida) de Los
Angeles, ambas de música clásica; protagonizando peleas
en las cantinas; expulsando, completamente borracho, del sofá
de una patada a su esposa Linda Lee, amenazándola con el
divorcio, o simplemente caminando y deteniéndose, como narra
en Notes of a Dirty Old Man, en algún puesto de Hollywood
y Western para disfrutar de las colinas y el sol mientras devoraba
un taco.
Sus
primeras obras se publicaron en la década de 1960 en editoriales
y revistas underground; a esta época pertenecen colecciones
de poemas como Crucifijo en una mano muerta (1965) o la que para
muchos es su mejor obra en verso, Los días pasan como caballos
salvajes sobre las colinas (1969). La poesía de Bukowski,
al que le gustaba vanagloriarse de haber escrito su primer poema
con 35 años, está marcada por un realismo descarnado
y lírico a un tiempo, explícito, tierno en ocasiones
y brutal en otras, abundante en datos autobiográficos, personalísimo
y pleno de humor ácido y desencantado. Nunca abandonó
su producción en verso que, con los años, se fue haciendo
más directa, más sobria, como en El amor es un perro
del infierno (1974) o La última noche de la tierra (1992).
Bukowski escribió más de treinta poemarios, que le
han acreditado como gran poeta.
Su
primera novela, Cartero (1970), le permitió abandonar la
oficina de correos en la que trabajaba. A ésta seguirían
otras cinco, todas protagonizadas por Henry Hank Chinaski, alter
ego del propio Bukowski, entre las que cabe destacar La senda del
perdedor (1982). Los cuentos de Bukowski están reunidos en
varios volúmenes. El más conocido, Erecciones, eyaculaciones,
exhibiciones (1972), recoge relatos aparecidos en varias revistas
underground. Su obra inspiró una película, Ordinaria
locura, a Marco Ferreri, a la que seguiría Barfly (1989),
de Barbet Schroeder y con guión del propio Bukowski. La prosa
de Bukowski es, si cabe, más autobiográfica, en un
90% según el propio autor, que su poesía, y es la
que le ha dado fama entre los lectores de habla hispana; todas sus
obras en prosa están publicadas en español.
El alcohol, el sexo, la soledad y los aspectos más absurdos
y sórdidos de la civilización ocupan un lugar de honor
en la obra de Bukowski, que siempre evitó los ambientes literarios;
prefería los bares y las habitaciones lúgubres.
Alcohol y deseos reprimidos
Fue
entonces, con los complejos de sus primeros años, cuando
se formaron las obsesiones que con el tiempo habrían de ser
su materia literaria. A buen seguro, el alcoholismo fue resultado
de unos primeros tragos bebidos para superar la timidez, en tanto
que el frenesí sexual debió de ser consecuencia de
los deseos reprimidos. Su vida será idéntica a la
de tantos perdedores de Los Ángeles, excepto en una cosa:
Bukowski es un lector empedernido.
En
cualquier caso, sin haber llegado a terminar ningún estudio,
el futuro escritor comienza a desempeñar los más variados
empleos: lavaplatos, aparcacoches, mozo de almacén... Entre
medias tiene tiempo para convertirse en un vagabundo borracho y
para ir a la cárcel con consecuencia de no haberse presentado
en la Junta de Reclutamiento a la que pertenece. Su primera publicación,
un relato humorístico titulado "Aftermath of a Length
Rejection Slip", aparece en la primavera de 1944 dentro de
las páginas de la revista "Story". Pero aún
habrá de
pasar mucho tiempo antes de que Bukowski alcance la gloria literaria.
Prosa
espontánea
Empleado
durante las siguientes décadas en una oficina de correos,
primero como cartero y después como clasificador de la correspondencia,
en sus horas libres escribe poemas y relatos protagonizados por
sus compañeros de borracheras y demás desdichas. Pero
hasta 1969, cuando cuenta 49 años de edad, no se decidirá
a dedicarse exclusivamente a la literatura. El éxito no se
hará esperar, pero será a este lado del Atlántico
donde la crítica verá en Bukowski a un nuevo exponente
de la contracultura californiana, heredero de Henry Miller y de
Jack Kerouac. De aquél se le hace epígono merced a
su obsesión por el sexo; de éste, por su prosa espontánea.
Si bien, lo que en Kerouac es misticismo, en Bukowski se vuelve
cinismo. Pero, de alguna manera, bien puede considerarse a Bukowski
un "beat" tardío.
Mientras
en Estados Unidos apenas se le aprecia como narrador, únicamente
son sus versos los que merecen una relativa atención por
parte de la crítica, quedando el resto de su obra relegada
a los circuitos "underground", en Europa se suceden las
ediciones de sus narraciones. Textos como "Escritos de un viejo
indecente" (1969), "Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones"
(1972) o "Factotum" (1975), escritos todos ellos con un
lenguaje fonetizado y agresivo, catapultan al autor al parnaso de
la contracultura. Una vez allí, su vida inspira películas
como "Ordinaria locura" (1981), de Marco Ferreri, y "El
borracho" (1987), de Barbet Schroeder. Como no podía
de ser otra manera, por aquellos mismos años, Bukowski colaboró
con frecuencia con Robert Crumb,
uno de los principales representantes del comix "underground".
Sobre
el oficio del escritor
Dos
cartas de Charles Bukowski
A
John William Corrington
Enero 17, 1961
Hola,
Sr. Corrington:
Bien,
a veces ayuda recibir cartas como la tuya.Ya son dos. Un joven de
San Francisco escribió diciendome que algún día
habrá quien escriba libros acerca de mi, si esto podra aydar
en algo. Bueno, no estoy en busca de ayuda, o praise tampoco,y no
estoy tratando de ser pesado. Pero yo solía jugar un juego
conmigo mismo un juego llamado isla desierta, y mientras estaba
tirado en la carcel, en la clase de arte o caminando hacia la ventanilla
de diez dolares en las carreras, me preguntaba, Bukowsky, si tú
estuvieras en una isla desierta, tú solo, y nunca ser encontrado
excepto por pájarros y gusanos,tomarías una vara y
rascarías palabras sobre la arena? Yo tenía que decir
no, y por un rato esto resolvía un montón de cosas,
y me dejaba seguir adelante y hacer un montón de cosas que
yo no quería hacer,y me alejaba de la máquina de escribir
y me ponía en el pabellón de caridad del hospital
municipal, la sangre corriendo fuera de mis oidos, de mi boca y
de mi culo, y ellos ahí esperando a que yo muriese, pero
nada pasaba. Y cuado salía me preguntaba otra vez, Bukowsky,
¿si estuviertas en una isla desierta? y etc; y sabes, pienso
que era que la sangre había abandonado mi cerebro, o algo,
y yo decía sí, sí, yo tomaría una vara
y rascaría palabras sobre la arena. Bueno, esto solucionaba
un montón de cosas porque me permitía seguir adelante
y hacer las cosas, todas las cosas que no quería hacer,y
me dejaba tener la máquina de escribir también; y
desde que ellos me dijeron que un trago más me mataría,
ahora le he bajado a dos galones de cerveza al día.
Pero
la escritura, por supuesto, cómo el matrimonio, la caída
de la nieve o las llantas de los autos, no siempre perdura. Tú
puedes ir a la cama el miercoles en la noche siendo un escritor
y despertar el jueves por la mañana y ser otra cosa totalmente
diferente. O puedes irte a la cama el miercoles por la noche siendo
un plomero y despertar el jueves por la mañana siendo un
escritor. Este es el mejor tipo de escritores... Muchos de ellos
mueren. Claro. Por sus arduos intentos; o por otro lado, porque
se vuelven famosos y todo lo que escriben es publicado y ya no tienen
que buscar más. La muerte tiene muchas avenidas. Y si a pesar
de todo tú dices que mi material te gusta, quiero que sepas
que si se vuelve roto, no será porque trate demasiado duro
o muy poco, será porque me quedado o sin cervezas o sin sanagre.
Para lo que sirva, puedo permitirme esperar: Tengo mi vara y tengo
mi arena.
Charles
Bukowski
A
Jon Webb
4 de Septiembre de 1962
Con
respecto a la muerte de mi mujer el 22 de enero último, no
hay mucho que decir, excepto que yo ya no seré el mismo.
Quizá intente escribir sobre eso, pero está todavía
demasiado cerca. Puede que siempre esté demasiado cerca.
Pero aquella vez en el pabellón de caridad, años atrás,
una chica mejicana que cambiaba las sábanas me dijo que se
iba a acostar conmigo si yo mejoraba, e inmediatamente empecé
a sentirme bien.
Tenía
una sola visita: la mujer borracha de cara redonda y roja, una amante
del pasado que a veces se bamboleaba contra la cama, y se iba sin
decir nada. Seis días despues yo estaba manejando un camión,
levantando paquetes de 20 kilos y preguntándome si la sangre
vendría otra vez. Un par de días más tarde
tomé el primer trago, ése que dijeron me mataría.
Una semana más tarde conseguí una máquina de
escribir y, despues de una pausa de diez años y de haberle
vendido mis cosas a la revista "Story" y a otras, mis
dedos se pusieron a construir un poema. O mejor dicho, una charla
de bar. Esa cosa que no es lírica, que no canta. Los rechazos
llegaron bastante pronto. Pero no me afectaron, porque yo sentía
que en cada línea estaba diciendo algo. No para ellos, sino
para mí mismo. ahora puedo leer muy poca poesía o
muy poco de cualquier otra cosa. Bueno, la dama borracha que se
bamboleaba contra mi cama la enterré el último 22
de enero. Y nunca vi a mi chica mejicana. Vi a otras, pero ella
hubiera estado bien. Hoy estoy solo, casi afuera de todas ellas:
de los glúteos, los pechos, los vestidos limpios como trapos
nuevos en la cocina. No me tomes a mal, todavía tengo 1,80
y 90 kilos de posibilidad, pero yo podía mejor con la que
ya no está.
Charles
Bukowski
FRAGMENTOS
POESTICOS VARIOS
MANUAL DE COMBATE
dijeron
que Céline era un nazi
dijeron que Pound era un fascista
dijeron que Hamsun era un nazi y un fascista.
pusieron a Dostoievsky frente a un pelotón
de fusilamiento
y mataron a Lorca
le dieron electroshocks a Hemingway
(y vos sabés que se pegó un tiro)
y echaron a Villon de la ciudad (París)
y Mayakovsky
desilusionado con el régimen
y luego de una pelea de enamorados,
bueno,
también se pegó un tiro.
Chatterton se tomó veneno de ratas
y funcionó
y algunos dicen que Malcom Lowry se murió
ahogado en su propio vómito
borracho.
Crane se tiró a las hélices
del barco o a los tiburones.
El
sol de Harry Crosby era negro.
Berryman prefirió el puente.
Plath no encendió el horno.
Séneca
se cortó las muñecas en la
bañera (es la mejor manera:
en agua tibia)
Thomas y Behan se emborracharon
hasta morir y
hay muchos más.
¿y vos querés ser un
escritor?
es
esa clase de guerra:
la creación mata,
muchos se vuelven locos,
algunos pierden el rumbo y
no lo pueden hacer
nunca más.
algunos pocos llegan a viejo.
algunos pocos hacen plata.
algunos se mueren de hambre (como Vallejo).
es esa clase de guerra:
bajas por todas partes.
está
bien, adelante
hacelo
pero cuando te ataquen
por el lado que no ves
no me vengas con
remordimientos.
ahora
me voy a fumar un cigarrillo
en la bañera
y luego me voy a ir a
dormir.
COMO
SER UN GRAN ESCRITOR
tienes
que cojerte a muchas mujeres
bellas mujeres,
y escribir unos pocos poemas de amor decentes
y no te preocupes por la edad
y los nuevos talentos.
Sólo toma más cerveza, más y más cerveza.
Anda al hipódromo por lo menos una vez
a la semana
y gana
si es posible.
aprender a ganar es difícil,
cualquier pendejo puede ser un buen perdedor.
y no olvides tu Brahms,
tu Bach y tu
cerveza.
no te exijas.
duerme hasta el mediodía.
evita las tarjetas de crédito
o pagar cualquier cosa en término.
acuérdate de que no hay un pedazo de culo
en este mundo que valga más de 50 dólares
(en 1977).
y si tienes capacidad de amar
ámate a ti mismo primero
pero siempre sé consciente de la posibilidad de
la total derrota
ya sea por buenas o malas razones.
un sabor temprano de la muerte no es necesariamente
una mala cosa.
quédate afuera de las iglesias y los bares y los museos
y como las arañas, sé
paciente,
el tiempo es la cruz de todos.
más
el exilio
la derrota
la traición
toda esa basura.
quédate con la cerveza,
la cerveza es continua sangre.
una amante continua.
agarra una buena máquina de escribir
y mientras los pasos van y vienen
más allá de tu ventana
dale duro a esa cosa,
dale duro.
haz de eso una pelea de peso pesado.
haz como el toro en la primer embestida.
y recuerda a los perros viejos,
que pelearon tan bien:
Hemingway, Celine, Dostoievski, Hamsun.
si crees que no se volvieron locos en habitaciones minúsculas
como te está pasando a ti ahora,
sin mujeres
sin comida
sin esperanza...
entonces no estás listo
toma más cerveza.
hay tiempo.
y si no hay,
está bien
igual.
ENCUENTRO
CON EL FAMOSO POETA
aquel
poeta había sido famoso
y después de unas décadas de
oscuridad
tuve suerte
y aquel poeta pareció
interesarse
y me pidió que fuera a su
apartamento en la playa.
el era homosexual y yo
heterosexual, y lo que es peor,
joven y lozano.
Llegué, eché una
mirada y
declamé (Como si no lo
supiera), "Hey! Dónde
cojones están las
tías?"
el simplemente sonrió y se tocó
su mostacho.
Tenía pequeñas lechugas y
delicados quesos y
otras exquisiteces
en la nevera.
"donde
guardas la jodida
cerveza, tío?" Le
pregunté.
no importaba, yo había
traído mis propias
botellas y empecé
con ellas.
comenzó a parecer
alarmado: "He oído sobre
tu brutalidad, por favor desiste de
ella!"
me apalanqué en su
cama, eructé: "ah, mierda nena, no voy
a hacerte daño! ha, ha,
ha!"
"eres un excelente escritor," dijo
él, "pero como persona eres
extremadamente
despreciable"
"eso es lo que más me gusta de
mí, nena!"
continué sirviéndome
bebida
en seguida
pareció desvanecerse tras
unas puertas correderas
de madera.
"eh nena, sal de
ahí! no te voy a hacer nada
malo! podemos sentarnos y
hablar sobre esa estúpida mierda
literaria toda la
noche! no te
embruteceré,
mierda, lo
prometo!"
"no te creo!,"
dijo una
vocesita
bien,
no podía hacer nada
sino
seguir bebiendo, estaba
demasiado borracho para conducir
a casa.
cuando
me desperté por la
mañana, él estaba de pie inclinado sobre
mí
sonriendo.
"uh," dije,
"hola..."
"decías en serio lo que me
dijiste la pasada noche? preguntó
él.
"ah, el
qué?"
"abrí las puertas y me estuve
ahí de pie y tú me viste
y dijiste que
parecía que yo estuviera surcando
el mar en la proa de un gran
barco... dijiste que
parecía un
escandinavo! es
cierto?"
"oh, sí, sí, lo
parecías..."
me preparó té caliente
con tostadas
y me lo
zampé.
"bien," dije, ha
sido estupendo
conocerte..."
"estoy seguro," contestó
él.
la puerta se cerró detrás
mío
y encontré el ascensor
para bajar
y
después de vagabundear un poco por
la playa,
encontré mi coche,
subí, y me fui
en lo que parecían ser
términos agradables
entre el famoso poeta y
yo
pero
no era
así:
el empezó a escribir material
increíblemente odioso
sobre
mí
y yo
dirigí mis disparos hacia
él.
todo el asunto
fue más o menos
como
la mayoría de encuentros de otros
escritores
y
de todos modos
esa parte sobre que
le llamé
escandinavo
no era cierta en
absoluto: Le llamé
vikingo
y tampoco
es cierto
que sin su
ayuda
yo
nunca hubiera
aparecido en la
Penguin Collection of
Modern Poets
junto a él
y quien
era?
ah, sí:
Lamantia
{De
"You Get So Alone At Times That It Just Makes Sense"]
ABRAZA LA OSCURIDAD
La
confusión es el dios
la locura es el dios
la paz permanente de la vida
es la paz permanente de la muerte.
La agonía puede matar
o puede sustentar la vida
pero la paz es siempre horrible
la paz es la peor cosa
caminando
hablando
sonriendo
pareciendo ser.
no olvides las aceras,
las putas,
la traición,
el gusano en la manzana,
los bares, las cárceles
los suicidios de los amantes.
aquí en Estados Unidos
hemos asesinado a un presidente y a su hermano,
otro presidente ha tenido que dejar el cargo.
La gente que cree en la política
es como la gente que cree en dios:
sorben aire con pajitas
torcidas
no hay dios
no hay política
no hay paz
no hay amor
no hay control
no hay planes
mantente alejado de dios
permanece angustiado
deslízate.
[De
la antología "Peleando a la contra", Editorial
Anagrama, 1995]
LOS
LOCOS SIEMPRE ME HAN AMADO
y
los subnormales
a lo largo de párvulos
primaria
secundaria
universidad
los no queridos
se prendían
de mí.
los mancos
los epilépticos
los tartamudos
los tuertos,
cobardes
misántropos
asesinos
fenómenos
y ladrones.
en el trabajo y en
el ocio
siempre atraje
a los indeseables. me encontraban
y se prendían de mí. aún lo
hacen.
ahora en este vecindario
hay uno que me ha
encontrado.
él merodea
empujando un carrito de supermercado
lleno de basura:
latas abolladas, cintas de zapatos,
bolsas vacías de papas fritas,
envases de leche, periódicos, portaplumas…
“hey, cuate, cómo estás?”
me detengo y conversamos
un rato
luego me despido
pero él
me sigue.
paso las cantinas
y los burdeles…
“manténme informado,
cuate, manténme informado,
quiero saber qué pasa.”
él es mi novedad.
nunca lo he visto
conversar
con nadie más.
el carrito traquetea
un momento
detrás de mí
entonces algo
cae.
él se detiene
para recogerlo.
entretanto yo
camino por
la puerta principal
del hotel verde de la esquina
cruzo a lo largo
del vestíbulo
y salgo por la puerta
trasera
hay un gato
enmierdándolo todo ahí dentro
absolutamente encantador,
me sonríe.
ZAPATOS
cuando
eres joven
un par
de zapatos
femeninos
de tacón alto
inmóviles
solitarios
en el ropero
pueden encender
tus huesos;
cuando estás viejo
son sólo
un par de zapatos
sin
nadie
en ellos
y
también.
CONFESION
esperando
a la muerte
como a un gato
que saltará sobre la
cama
estoy muy afligido por
mi esposa
ella verá este
tieso
blanco
cuerpo
lo sacudirá una vez, quizás
de nuevo
“Hank!”
Hank no
responderá
no es mi muerte lo que
me preocupa, es mi esposa
abandonada con este
montón
de nada.
quiero
hacerle saber
sin embargo
que todas las noches
durmiendo
a su lado
incluso los más triviales
argumentos
fueron cosas
siempre espléndidas
y las difíciles
palabras
que siempre temí
decir
pueden ser
dichas ahora:
Te
amo.
POESIA
se
requiere
de mucha
desesperación
insatisfacción
y desilusión
para
escribir
unos
pocos
buenos
poemas.
no es
para
todo mundo
ya sea para
escribirlos
o
siquiera para
leerlos
bien, así es la cosa…
a
veces cuando todo parece ir de mal
en peor
cuando todo conspira
y corroe
y las horas, días, semanas
años
parecen desperdiciados-
tendido sobre mi cama
en la oscuridad
mirando hacia el techo
concibo lo que muchos considerarán un
detestable pensamiento:
aún es agradable ser Bukowski.
APOSTANDOLE
A LA MUSA
jimmy
foxx murió de alcoholismo
en un cuartucho de hotel
de mala muerte.
beau jack terminó lustrando
zapatos,
justo cuando empezaba.
hay docenas, cientos,
más, tal vez mil más.
ser un atleta envejecido
es uno de los más crueles
destinos,
ser reemplazado por otros,
no escuchar más las
aclamaciones y a los conocedores, ya no ser
reconocido,
ser solamente un hombre viejo
como cualquier otro
viejo.
casi como para no creerte
a ti mismo,
revisas el álbum de recortes
con las amarillentas
páginas. y ahí estás,
sonriente;
ahí estás,
victorioso;
ahí estás,
joven.
la multitud tiene otros
héroes.
la multitud nunca
muere,
nunca envejece
pero la multitud a menudo
olvida
ahora el teléfono
no suena,
las muchachas se han
ido,
la fiesta
terminó.
por
eso escogí
ser un
escritor.
si vales una
maldita cosa
puedes seguir con
tu relajo
hasta el último minuto
del último
día.
puedes seguir
mejorando en vez
de empeorar,
puedes seguir
golpeándolos contra la
pared.
a través de la oscuridad, la guerra,
con buena o mala
suerte
puedes continuar
golpeándolos,
con el deslumbrante relámpago
de la
palabra,
derribando a la vida en la vida,
y a la muerte demasiado tarde para
ganar verdaderamente
contra
ti.
SIN SUEÑOS
las
camareras de pelo gris
en los cafés por la noche
se rindieron,
y mientras camino por las veredas de la luz
y miro las ventanas
de las casas de las enfermeras
puedo ver que ya no es
con ellas.
veo gente sentada en los bancos de la plaza
y puedo ver por la manera
en que se sientan y miran
que se acabó.
veo
gente manejando autos
y veo por la manera en que manejan sus autos
que ni aman ni son
amados
ni consideran el sexo
está todo olvidado
como una vieja película.
veo
gente en las tiendas y supermercados
caminando por los pasillos
comprando cosas
y puedo ver por la manera en que
les queda la ropa y por la manera en que
caminan y por sus caras y sus ojos
que no les importa nada
y nada se preocupa
por ellos
puedo ver cien personas por día
que se rindieron
del todo
si
voy al hipódromo
o a algún espectáculo deportivo
puedo ver miles
que no sienten nada por nada o
por nadie
y no reciben
ningún sentimiento.
por
todas partes veo a aquellos que
no mendigan nada sino
comida, refugio y
ropa, ellos se concentran
en eso,
sin sueños.
no
entiendo por qué esa gente no
desaparece
no entiendo por qué esa gente no
expira
por qué las nubes
no los asesinan
o por qué los perros
no los asesinan
o por qué las flores y los niños
no los asesinan,
no entiendo
supongo que ya están asesinados
sin embargo, no puedo acomodarme al
hecho de que existan
porque son
demasiados
cada
día
cada noche
hay más de ellos
en los subtes
en los edificios
en los parques
no
sienten terror
por no amar
o por no
ser amados.
tantas
tantas tantas
de mis criaturas
compañeras.
PARIS
fue
como no haber estado allí.
Céline se había ido.
no había nadie allí.
París fue un bocado de aire azulado.
las mujeres pasaban como una inhalación como si tu nunca
fueras a ATREVERTE a irte a la cama con
ellas.
no había ningún ejército por ahí.
todos eran ricos.
no había pobres a la vista.
no había viejos a la vista.
cuando te sentabas en una mesa en un café
te caían celosas miradas
de los demás
asiduos
quienes estaban seguros de ser
más importantes que
tú.
la comida era demasiado cara para comerla.
una botella de vino te costaba
tu mano derecha.
Céline se había ido.
hombres gordos fumaban cigarros convirtiéndose en
gloriosas bocanadas de humo.
hombres delgados permanecían sentados muy estirados y charlaban
únicamente entre sí.
los camareros tenían los pies grandes y estaban seguros
de ser más importantes que
nada y
que nadie.
Céline se había ido.
y Picasso se estaba muriendo.
París fue absolutamente nada.
vi a un perro que parecía un
lobo blanco.
no recuerdo haber abandonado
París.
pero debo de haber estado
allí.
fue de alguna manera como dejarse
una revista de moda en una
estación de tren.
[De:
Betting on the muse, Black Sparrow Press, 1996]
El Infierno es una Puerta Cerrada
hasta
cuando me moría de hambre
las notas de rechazo difícilmente me molestaban:
sólo creía que los editores eran
verdaderamente estúpidos
y sólo fui y escribí más y
más.
hasta consideraba los rechazos como
acción; lo peor era el buzón vacío.
si una debilidad o un sueño tuve
fue
sólo querer ver a uno de aquellos
editores
que me rechazaron,
ver la cara de él o de ella, la forma
en que vestían, la forma en que cruzaban
una habitación, el sonido de su voz, la mirada
de sus ojos...
sólo una mirada a uno de ellos-
ves, cuando miras esto
un pedazo de papel impreso
diciéndote que
no eres muy bueno
entonces hay una tendencia
a pensar que los editores
son más parecidos a dioses que
lo que son.
el infierno es una puerta cerrada
cuando te estás muriendo de hambre por tu
maldito arte
pero algunas veces sientes al menos que
echas una mirada a través del ojo de la cerradura.
joven o viejo, bueno o malo,
no creo que nada muera tan lenta y
duramente como un
escritor.
[De
"The last night night of the earth poems", Black Sparrow
Press, 1992]
CUANDO
PIENSO EN MI MUERTE
pienso
en automóviles estacionados en un
estacionamiento
cuando pienso en mi muerte
pienso en sartenes
cuando pienso en mi muerte
pienso que alguien te hace el amor
cuando no estoy
cuando pienso en mi muerte
tengo problemas para respirar
cuando pienso en mi muerte
pienso en toda la gente que espera morir
cuando pienso en mi muerte
pienso que no podré tomar agua nunca más
cuando pienso en mi muerte
el aire se vuelve completamente blanco
las cucarachas en mi cocina
tiemblan
y pienso que alguien tendrá que tirar
mi ropa interior limpia y sucia
muy lejos.
NOTA SOBRE LA CONSTRUCCIÓN DE LAS MASAS
Alguna
gente es joven y nada más
alguna gente es vieja y nada más.
Y alguna gente está en el medio
sólo en el medio.
Y si las moscas usaran ropa
y todos los edificios ardieran en
fuego dorado,
si el cielo se sacudiera como
en la danza del vientre
y todas las bombas atómicas empezaran a
gritar,
alguna gente sería joven y nada más
y alguna gente sería vieja y nada más
y el resto sería lo mismo,
el resto sería lo mismo.
Los pocos diferentes*
son eliminados bastante rápido
por la policía, por sus madres, sus
hermanos, y otros
por sí mismos.*
Lo que queda es lo que
ves
es duro.-
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